Había escuchado muy buenos comentarios sobre esta película y por alguna razón esperé hasta este año para verla. Me pareció increíble la forma en la que, sin diálogos, logran mantener la atención de la audiencia. Sobre todo en estos tiempos en los que es necesario más que un simple guión para captar el interés del público. Como en las películas mudas, la música formó parte integral de este filme. Su inclusión estuvo tan bien hecha, que casi pasa imperceptible, a no ser por las emociones que logra evocar en los momentos clave, y es allí donde toma más fuerza. El actor principal, el francés Jean Dujardin realizó una actuación exquisita y sobresalió por sobre los demás actores. Realmente se merece todos los premios que ha recibido por su personificación de George Valentin, el famoso actor de películas mudas.

La atracción entre los dos personajes principales, George Valentin y Peppy Miller es evidente desde el principio. Un pequeño resbalón los hace cruzar miradas por primera vez, y, a raíz de una fotografía donde la joven aparece dando un tierno beso en la mejilla al actor, ella se ve atraída por ese mundo y decide intentar ingresar en él. Al parecer, entrar en ese negocio no era tan difícil como ahora. Ella fue solo necesitó entrar en el estudio y hacer un par de movimientos graciosos para ser tomada en cuenta en una filmación.
Durante uno de los rodajes, ella tiene la oportunidad de estar nuevamente cerca de su ídolo, e incluso bailar con él. Allí es donde parece haber algo más entre los personajes, un cierto magnetismo que va aumentando a lo largo de la trama.
Pero la era del cine mudo está llegando a su fin, y los estudios cinematográficos se ven obligados a cambiar de dirección. Esto, George Valentin, no está dispuesto a aceptar. Pronto decide que no formará parte de este nuevo mundo, y gasta todos sus ahorros para filmar su propia película, la cual fracasa irremediablemente en taquilla. A partir de este momento, todo parece ir en picada para el actor. Un divorcio, la pérdida de su hermosa mansión, la venta de sus tesoros y la aceptación de que su carrera está terminada, lo hacen caer en una gran depresión que lo lleva al borde del suicidio. Peppy, por su parte, encuentra la fama en este nuevo nicho, y se vuelve cada vez más famosa y cotizada, aunque nunca logra olvidar su amor por George. Ella, al escuchar que su amado se encuentra en el hospital, corre a su lado y lo hospeda en su lujosa mansión. Al final, ella logra convencerlo de intentar entrar en el mundo del cine hablado, y juntos logran revivir su carrera.
Una de mis peliculas favoritas, se requiere de talento real para poder entretener a las personas ahora. Increíble peli.
ResponderEliminar